-Polaquita -murmuro Marcos-, hablás como un pájaro.
-Vos no me tomés el pelo, repugnante.
-Te lo tomo porque es como de trigo, polaquita, a lo mejor un día te muestro nuestros trigales, ya vas a ver lo que es eso.
-Bah -dijo Ludmilla-, si te creés que en Polonia no tenemos.
martes, 7 de octubre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario