- ¿y por último dio con el procedimiento adecuado? -pregunté.
- desde luego. sin preguntar a nadie, casi le diré por instinto. Imagino un perro, durmiendo al sol, en una balsa que navega lentamente aguas abajo, por un río ancho y tranquilo.
"... Y pensabamos en esa cosa increible que una vez habiamos leido, que un pez solo en su pecera se entristece y entonces basta ponerle un espejo, y el pez vuelve a estar contento.... "
1 comentario:
ro, no me mates, pero te voy a tener q firmar al estilo "vacío", ese que vos y yo tanto odiamos, es que no sé qué decirte, como siempre, muy bien decorado tu blog! jaja, el mío cada vez se agrasa un poco más. y bueno, las mierdas q me inspiran..pero al fin y al cabo me basta con que te guste, y esté bien escrito, besos roooo
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