--Ya te irás acostumbrando --dijo la Oruga, y volvió a meterse la pipa en la boca y empezó otra vez a fumar.
Esta vez Alicia esperó pacientemente a que se decidiera a hablar de nuevo. Al cabo de uno o dos minutos la Oruga se sacó la pipa de la boca, dio unos bostezos y se desperezó.
Después bajó de la seta y empezó a deslizarse por la hierba, al tiempo que decía:
--Un lado te hará crecer, y el otro lado te hará disminuir
--Un lado ¿de qué? El otro lado ¿de que? --se dijo Alicia para sus adentros.
--De la seta --dijo la Oruga, como si la niña lo hubiera preguntado en voz alta.
Y al cabo de unos instantes se perdió de vista.
1 comentario:
gataa garabata alto miedo da eso
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